La pasada semana a través de Ars Fotografía nos encargaron unas fotos de un piso piloto. La mejor técnica para realizar este tipo de fotogafías es usar HDR (High dinamic range). Para quien no conozca esta técnica explicar que consiste en montar una imagen a partir de varias fotografías tomadas a distintas velocidades de obturación (braketing) manteniendo focal, diafragma e ISO. A partir de estas fotografías la idea es quedarse con la parte mejor expuesta en cada una de ellas para conseguir una imagen resultante más semejante a lo que vemos con el ojo humano.

Este paso de unir las fotografías podemos realizarlo manualmente pero ya existen aplicaciones que lo realizan. En este post voy a explicar el procedimiento usado para llegar a este resultado, no es el mejor ni el peor, simplemente es uno de los muchos caminos para llegar a conseguir este tipo de fotografias.

Partimos de tres fotografías. Para realizar estas fotografías medimos con nuestra cámara la escena y exponemos correctamente. Luego realizamos esta misma fotografía subexponiendo dos puntos y sobrexponiendo dos puntos modificando sólo la velocidad de obturacion. Según el modelo de cámara puede tener alguna función para realizar esto automáticamente, busca “braketing” en tu manual y aclará las dudas que puedas tener.

En este caso he utilizado Photomatix, un programa realmente sencillo y potente del que si soy sincero conozco las cuatro opciones básicas. Abrimos Photomatix y lo primero es decirle las tres fotos con las que vamos a trabajar. Pulsamos el botón “Generate HDR image” y con el cuadro de dialogo seleccionamos los archivos origen (acepta RAW).

Al pulsar OK aparece una pantalla con opciones para la generación del archivo combinado. Dejo la configuración por defecto.

Pulsamos el botón “Generate HDR” y después de un tiempo que dependerá de la velocidad de nuestra máquina obtenemos una vista previa del resultado. No os asusteis de este primer resultado y pulsar el botón “Tone mapping” para que aparezcan todas las opciones de ajustes.

Ya tenemos nuestra imagen montada. A partir de aquí ya es un poco cuestión de gustos. En el caso de esta serie de fotografías he usado el preset “Smooth skies” pero podemos cambiar los ajustes manualmente. Una vez obtenido el resultado más o menos deseado pulsamos el botón “Process” que generará la imagen final. Guardamos como TIFF y abrimos con Photoshop para darle un último ajuste.

Una vez abierto la imagen en Photoshop añadimos cuatro ajustes finales.

  1. Equilibrio de color. Para ajustar el balance de blanco de la imagen al gusto.
  2. Tono / Saturación. Normalmente la saturación se eleva en este tipo de fotografías, la reducimos al gusto.
  3. Corrección selectiva. Seleccionamos los grises y los oscurecemos. Una forma de dar contraste a la imagen más controlada a los medios tonos.
  4. Niveles. Al gusto.

Y con esto, tenemos la fotografía que he incluido al comienzo del post. Como he dicho anteriormente esta es una de las mil formas que tenemos para hacer un HDR con la idea de no producir estridencias en la fotografía, buscando como resultado una imagen natural y profesional.

Hace ya algún tiempo que publiqué la sesión de Blood Adiction y mucha gente me ha preguntado como hice esa foto y si era photoshop. Desgraciadamente mi dominio de photoshop no me lleva a tanto pero mis conocimientos de iluminación y mis ganas de intentar cosas son premiadas con fotografías como esta.

Voy a inagurar una nueva categoría en mi blog llamada ¿Cómo se hizo esta foto? donde intentaré explicar de la mejor manera posible como he ido haciendo determinadas fotos. No voy a dar recetas de fotografía e iluminación, voy a explicar las dificultades que he ido encontrando la hacer ciertas tomas y como lo resolví. En mi camino he ido aprendiendo a base de prueba y error y os puedo garantizar que con esto y un poco de aprendizaje de teoría de la luz ninguna fotografía será un secreto.

En esta fotografía la principal dificultad era pillar el momento justo del hilo de sangre. La Canon EOS 5D Mark II, cámara que utilicé en la sesión, tiene una rafaga de 3,9 disparos por segundo, que pueden depender además de la velocidad de la tarjeta usada, estoy mal acostumbrado a los 8 disparos por segundo de mi Canon EOS 40D. Aunque este no era el problema principal. Usando flashes pequeños el problema principal para disparar en ráfaga es el tiempo de reciclado de estos flashes.

En cuanto a la distribución de las fuentes de luz la luz principal era un Metz 48 AF1 colocado en una ventana de 60×60 posicionado a mi izquierda a unos 150cm de altura (0EV). A la derecha y formando unos 120º grados con la modelo y con la camara un Yongnuo YN460 a unos 2m de altura y con un snoot de cartulina negra de unos 15cm de longitud (+1EV). En la chimenea un Canon 580 (-2EV). El polvo en suspensión del ambiente hizo que se marcara perfectamente el haz de luz de la derecha.

Al hacer las primeras fotos los flash no conseguían reciclar a tiempo para la rafaga pero como las fotografías las estaba realizando a ISO 200 tenía margen para subir ISO y bajar la potencia de los flash manteniendo su relación de intensidades entre uno y otro. Gracias a que la Canon 5D Mark II se comporta bastante bien a ISO 1600 conseguía con esto poder bajar tres puntos de fuerza en cada uno de las fuentes de luz consiguiento tres disparos en ráfaga sin que ninguno de los flash dejara de disparar por reclicado y poder así conseguir esta toma.

La fotografía sólo tiene corrección de niveles por zona, saturación y suavizado de piel en photoshop.

© 2010 Jorge Mier-Terán - pHotograpHy Suffusion WordPress theme by Sayontan Sinha