Estamos sumergidos en una guerra de megapixeles entre marcas que no lleva al consumidor a ninguna parte. Ya en otro post hablaba de que cámara elegir. En este post voy a centrarme en algo más concreto y es el concepto de calidad, porque no es lo mismo quere tener un recuerdo de un viaje que te encarguen un trabajo publicitario para un cartel de carretera.
Cuando vas a comprar una cámara llegas a escuchar a los vendedores decirte la típica frase: “Esta cámara tiene mejor calidad que esta otra”. Si hay una diferencia de cientos de euros seguramente será cierto. Pero… ¿necesitamos esa diferencia de calidad?
Hace poco un viejo amigo de la universidad me escribía para que le recomendara una cámara, mi primera pregunta fue: ¿Cuál es tu presupuesto?, y la segunda: ¿Para qué la quieres o necesitas?
Si fuesemos a una tienda y tenemos la “suerte” de chocarnos con un buen comercial estamos perdidos porque será capaz de vendernos lo que no necesitamos si no tenemos las ideas y nuestras necesidades claras.
Entremos a trapo.
Imaginemos que un padre de familia quiere hacer fotografías a su esposa y sus hijos, tener una buena colección de fotos de viajes y momentos familiares es su ilusión y a lo mejor alguna impresión de vez en cuando para colgarlas en las paredes de su casa. Probablemente cualquier compacta de calidad, incluso una semireflex le aportará todo lo que necesite incluso más. Si este padre además le gusta la fotografía como hobby puede alcanzar a una Canon 1000D o una Nikon D3000… y realmente no necesita nada más. Todo lo que sea gastarse más dinero no le será necesario. Es una lastima como se ven cámaras de 1000 euros en la calle usadas en modo automático, una verdadera lástima.
Por lo tanto, ¿Qué podemos considerar por el término “calidad suficiente”?
Podríamos emplear el termino calidad necesaría y podríamos utilizarlos indistintamente. Una buena reflex de 10 ó 12 megapixeles puede hacer las delicias de cualquier usuario medio-avanzado con necesidades de impresión hasta tamaños de un metro, y hablo por experiencia de imprimir fotos de mi Canon Eos 40D a este tamaño sin problemas. Con esta cámara he realizado books, bodas y algún proyecto personal de publicidad y moda y en ningun momento me he quedado corto de equipo.
Me hace mucha gracia como veo en quedadas a gente con una mochila cuyo material puede costar alrededor de 6000 euros para luego colgar las fotos en flickr.
Otra cosa es que venga una empresa y te diga, quiero una fotografia de mi producto (una teléfono movil) para hacer una campaña publicitaria que incluirá impresiones para paneles de carretera. Obviamente no podemos aparecer con una Canon 40D de 10 megapixeles porque a pesar de que los carteles de carretera se ven desde bastante lejos necesito consequir una imagen con suficiente calidad para poder atender a cualquier requisito del cliente. Dependiendo de estos requisitos igual no tengo suficiente ni siquiera con una Canon 5D Mark II y tenga que recurrir a equipos de formato medio como Hasselblad y respaldos digitales de bastantes megapixeles.
Lo que quiero llegar a trasmitir es que no debemos matar moscas a cañonazos y que nuestros humildes equipos dan para muchísimas más espectativas de las que creemos.
Otro ejemplo. Mi compañero de faenas me contaba el otro día que a un conocido suyo le habían encargado una fotografía de un lienzo y que necesitaban una ampliación a un tamaño bastante considerable. Al final el método empleado fue hacer 4 fotografias dividiendo el lienzo en 4 partes que luego se unirían obteniendo con una Canon 5D Mark II una imagen de 80 megapixeles.
Para concluir solo me queda decir que necesitamos como aficionados o profesionales conocer perfectamente nuestras necesidades y espectativas así como las capacidades y limitaciones de nuestro equipo antes de decidir cambiar de material o adquirir equipo nuevo.

Después de un primer artículo donde hablaba de que cámara elegir a la hora de iniciarse en esto de la fotografía digital, voy a intentar de aclarar tantas dudas que existen sobre el sensor y acabar de una vez con esa leyenda urbana de a cuantos más megapixeles mejor. No solo voy hablar del sensor, sino de como trabaja. Todos sabemos como con la fotografía analógica la luz estimulaba el sustrato de nuestras peliculas y luego mediante un proceso quimico obteniamos el negativo. De este negativo llegabamos al papel a traves de otro proceso químico. Pero ¿realmente sabemos que ocurre en una cámara digital? Voy a intentar explicarme de la mejor manera que pueda.

El sensor es el dispositivo de nuestra cámara capaz de reconocer la luz y convertirla en pulsos electricos que el procesador interpretará para producir una imagen. Existen dos tipos de sensores más comunes según la técnología utilizada: CCD y CMOS. Ambos estan formados por fotositos (celulas fotovoltaicas capaz de convertir la intensidad de la luz en impulsos electricos) y la diferencia principal entre uno y otro es que el CMOS incorpora un amplificador junto a cada fotosito disminuyendo que la señal de uno interfiera en otro. A menudo en los sesores CCD aparacian líneas blancas en partes de la imagen con exceso de luz producido por esta interferencia de señal entre un fotosito y otro. Para más información os refiero a la wikipedia donde viene más información acerca de estas tecnologías, CCD y CMOS. A nosotros nos basta con esto.

Como hemos dicho en el parrafo anterior los fotositos captan intesidad de luz, pero no colores. Para interpretar los colores los sesores estan cubiertos por lo que se conoce como filtro de Bayer. Este filtro no es mas que una maya de filtros pequeños azul, verde y rojo, consiguiendo de esta manera dejar pasar al fotosito el color que nos interesa.

Filtro de Bayer

Cada cuadrado del filtro de Bayer pertenece a un pixel, por lo que cada pixel recibe intesidad de luz roja, verde o azul dependiendo del filtro que tenga arriba. El procesador de nuestra cámara será el encargado de interpretar esta información y mediante algoritmos de interpolación calcular cual era el color real de la luz que ha llegado a cada pixel.

Directamente relacionado con todo esto se encuentra lo que se conoce como densidad de pixeles. La densidad de pixeles se calcula dividiendo el numero de pixeles del sensor por el área de este. En un principio se puede llegar a pensar que a mayor densidad de pixeles mejor imagen resultante, pues esto es falso. Una mayor densidad de pixeles provoca mayor ruido, mayor calentamiento del sensor, las señales electricas se vuelven más difíciles de controlar.
Voy a tomar una imagen prestada de dpreview.com para mostraros los tamaños mas habituales de sensores, el mas exterior sería el de una “full frame”, el siguiente serian las APS-C y el de más adentro el de las compactas.

Comparativa de tamaño de sensores

Pongamos por ejemplo ahora los 10Mpx de mi Canon 40D frente a los 21Mpx de la Canon 5D mark II.
Canon 40D: 10/3,29=3,04 millones de pixeles por centímetro cuadrado.
Canon 5D Mark II: 21/8,64=2,43 millones de pixeles por centímetro cuadrado.
Si hacemos el calculo para una compacta de 7Mpx: 7/0,43=16,20 millones de pixeles por centimetro cuadrado.
El trabajo de los fabricantes esta en poder aumentar esta densidad de pixeles aumentando además la calidad de la imagen, dos factores enfrentados.
La calidad de los fotosistos, la calidad del filtro de Bayer, los algoritmos de los procesadores, la calidad de los semiconductores son los que al final determinan cuantos megapixeles tendrán los futuros sensores.

Aprovecho la imagen anterior para clasificar los sensores más comunes por su tamaño. Empezando por el sensor “full frame” este equivale a la superficie del negativo de 35mm. En el mercado actual lo incorporan modelos como la Canon 1Ds MarkIII y la Canon 5D MarkII y la descatalogada 5D a secas, en Nikon la serie D3 (D3s, D3x, D3) y la D700 y en Sony la Alpha 850 y 900.

Los sensores APS-C son los usados por todas nuestras cámaras DSLR, mayoria de modelos reflex en nuestro mercado, el factor de multiplicación 1,6 es propio de los sensores de Canon y el 1,5 el de los sensores de Nikon. El factor de multiplicación no es más que la relación entre el sensor APS-C y el tamaño del full frame. Este factor de multiplicación deberemos de tenerlo muy en cuenta a la hora de comprar nuestras ópticas.
Por ejemplo un objetivo de 50mm en una camara full frame nos dara sus 50mm es lógico, pero en una cámara con sensor APS-C para conocer la focal efectiva tendremos que multiplicar los 50mm por su factor de multiplicación. De nuevo mi caso, un 50mm en mi Canon 40D al mirar por el visor no estoy viendo a traves de una lente de 50mm sino de una lente de 80mm.

Por lo tanto para fotografía deportiva donde queremos tener mucho zoom usar una camara APS-C con un objetivo de 400mm lo convertira en un 600mm.
En el caso opuesto los angulares pierden su campo de visión al usarlo en una APS-C. Para ello los fabricantes diseñan angulares extremos exclusivos para camaras con sensores APS-C.

¿Necesitamos una camara full frame? Pues lo más probable es que si no te dedicas a publicidad, moda o necesites una calidad extrema en tus imagenes no es el tipo de cámara que necesitas y seguramente cualquier modelo de cámara con sensor APS-C cubra de sobra todas tus necesidades.

Espero que este artículo haya servido de ayuda para aclarar como funciona el corazón de nuestras cámaras.

En una tarde de sábado cuando tienes que cancelar una sesión, que llevaba organizandola un mes, pues juntarse varios amigos y jugar con las luces un poco puede compensar, y olvidar que podías estar delante de una modelo supermona haciendole fotografías.
Al final nos animamos con las gotas de agua y salieron cositas como esta.

Para contaros un poco el tema que mejor que hacer una foto del tingladdo que se monto. En la propia fotográfia pongo el esquema strobist utilizado pero de todas formas os cuento un poco.

Empezamos por el recipiente, yo use el que tenia, al ser gris no da mal resultado, mejor si es negro, y llenamos hasta casi el borde.
A más o menos 1 metro de la superficie del agua se coloca una bolsa con agua que posteriormente se pinchará. Importante no pinchar mucho, hay que tener cuidado con el intervalo entre gotas ya que un intervalo muy corto no dará tiempo suficiente a las ondas de la gota anterior se paren y provocará efectos no deseados.
Vemos donde esta cayendo las gotas y con la ayuda de un objeto efocamos, y pasamos el enfoque a manual.
La disposición de las luces es simple, rebotadas sobre una superficie blanca justo a la altura del agua. La información de la potencia de las luces como de los parámetros usados en la cámara se muestran en la fotografía.
Dirparador remoto en mano solo nos queda disparar.
Espero que os sirva de ayuda y ahora que se acerca el invierno y llegarán domingos de lluvia, tengaís algo nuevo para probar.
Si esto te ha servido un comentario nunca viene mal y ánima a seguir dedicando tiempo a este blog.

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